lunes, 23 de mayo de 2011

¿Porqué las mujeres quieren casarse?

¿Porqué las mujeres quieren casarse? Creo que esa es una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez. ¿Porqué quererse embarcar en un viaje que todo el mundo dice es trabajoso? ¿Porqué mejor no ser libres de compromisos?

Esta mañana cuando me dirigía al trabajo, estaba escuchando la radio y dieron un anuncio de las clases de verano de la Universidad Politécnica de Puerto Rico. En el anuncio, un chico indica que va a tomar verano para poder graduarse antes y: “tener antes el trabajo de sus sueños, el carro más brutal, el apartamento más grande”… acto seguido se escucha la voz de una muchacha que le dice “y poder casarnos antes”. Entonces él, muy masculinamente le contesta: “ehhh…, es sólo un verano”.

Fue precisamente este anuncio lo que me hizo pensar seriamente en el tema de la desesperación femenina por casarse. Tengo 32 años y muchas amigas solteras, de hecho, yo misma soy soltera (y creo que luego de haber visto lo que he visto, --y escuchado lo que he escuchado-- puedo decir que a mucha honra), y casi todas tienen algo en común: un afán desmedido por quererse casar. Eso me hace pensar en una lista de diez razones por las cuales las mujeres sienten tanta desesperación por casarse. Veamos:

10. Están cansadas de ir solas a las actividades sociales donde son invitadas.
9. Tener estabilidad económica.
8. Están cansadas de lidiar con la presión social de ser treintonas y solteras.
7. Todas sus amigas se han casado y ya no tiene con quien “hangear”.
6. Si no tienen sus hijos antes de los 40, le van a decir abuela en vez de mamá.
5. Ya estudiaron, trabajan, tienen una casa; sólo les falta el marido.
4. Si no se casan, se van a quedar solas y cuando mueran, el “janitor” de la egida encontrará su cadáver.
3. Quieren tener una gran fiesta.
2. Están hartas de ir a las fiestas familiares y que le pregunten si tiene novio y cuando se casan.
1. Tener una gran boda con una recepción más pomposa que las de sus amigas. (Creo que se repite este patrón).

Si miras detenidamente las 10 razones mencionadas, ninguna tiene que ver con la mujer, todas tienen que ver con el que dirán. Todas tienen que ver con terceros externos a su propia realidad. La sociedad ha delimitado tanto nuestro rol femenino que muchas veces pensamos que si no nos casamos y tenemos hijos, estamos incompletas. Sin embargo, tomar una decisión tan importante como la de formar una familia, pensando en lo que dirá la gente, puede tornar dicha decisión en una desacertada.

Ser mujer no es fácil, ser hombre tampoco. Vivimos en un mundo donde se espera --a veces-- demasiado de los demás. Vivimos en un mundo donde ser diferentes, únicos, originales e irrepetibles, es visto de manera negativa. Vivimos en un mundo donde lo único importante es llenar las expectativas. Y por un lado queremos igualdad de trato y condiciones, pero por el otro vivimos encerradas en la torre del castillo esperando que el Príncipe Azul venga a rescatarnos. Y evolucionamos como profesionales pero todavía pensamos que una licencia matrimonial y un hijo sacado de nuestro vientre nos definen como mujeres.

Pero no te equivoques, lo malo no es anhelar casarse y anhelar ser madre, lo malo es desear ambas cosas por las razones equivocadas. Lo malo es querer vestirte de novia para llenar unos estándares sociales. Lo malo es querer casarte para no quedarte atrás. Lo malo es querer casarse porque no sabes vivir sola.

Para poder amar a otro hay que comenzar amándonos a nosotros mismos. Eso mi pana, es Relaciones 101. Como poder darle cabida a otro en nuestras vidas cuando nos cuesta trabajo estar solos con nosotros. Para casarse con un hombre o con una mujer, hay que casarse primero con uno mismo. Hay que amarse lo suficiente, respetarse lo suficiente, reconocerse lo suficiente. No hay manera de que otro pueda ver el valor de estar y morir a nuestro lado cuando inclusive a nosotros nos cuesta levantarnos en nuestro cuerpo cada mañana.

La clave para volvernos una invitación irresistible es amarnos intensamente. Cuando nos amamos, nos respetamos y nos valoramos, nos vemos seguras antes los ojos del resto del mundo y todos quieren estar a nuestro lado. Claro, debes estar preparada para que muchas personas te resistan. Sin embargo, te aseguro que serán muchos los frutos que recojas a causa de tu seguridad personal.

Si eres soltera y mayor de treinta: disfruta tu soltería. Claro, disfrútala responsablemente teniendo siempre presente tú salud física y mental. No transes por menos de lo que te mereces simplemente por no estar sola. Es muy sabio el dicho de que “es mejor estar sólo que mal acompañado”. Cuando llegue el momento de encontrar a la pareja idónea, todo será sencillo. Cuando el hombre que es para ti llegue a tu vida, no tendrás que pedirle nada, todo fluirá. Y veras que las diez equivocadas razones que mencioné anteriormente, carecerán de la más mínima importancia.

4 comentarios:

  1. por eso soy soltero jajajaja. Verdad!!! quizas encouento una que quiere casar por amor.. si por amor!! recorda?
    ps. mi español esta una... jajajja.

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  2. Vaya, me alegra leer a una mujer inteligente. El matrimonio es una cárcel.

    Ojala hubiera más mujeres inteligentes como tú.

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  3. Me gustó mucho lo que dices acerca de que esta sociedad nos juzga por no casarnos jóvenes y la verdad estoy totalmente convencida que el matrimonio es una decisión de dos no sólo de una mujer desesperada por no quedarse sola...es más la soledad es un mal consejero...pero por otro lado, no creo que el matrimonio sea una cárcel, es una experiencia muy bacana si uno lo hace consiente y realmente realmente por amor y con una persona que valga la pena. El problema de algunas mujeres es que creen que la plata lo soluciona todo y nunca es así...

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  4. Excelente.Fue de gran ayuda.
    Te dejo mi blog.http://corpuslitera.blogspot.com/

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